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La melancolía según Joaquín Sabina

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Análisis de los sonetos de la sección “Quien lo probó lo sabe” del poemario Ciento volando de catorce de Joaquín Sabina.


  • Índice:
  • Página I:  Introducción.
  • Página 1: La melancolía: Definición etimológica y clínica.
  • Página 2: ¿Qué fue de John Wayne? El infarto cerebral como punto de quiebre que ocasionó la melancolía en Joaquín Sabina.
  • Página 4: La melancolía según Joaquín Sabina.
  • Página 6: Ciento Volando: Sabina y Celaya como antagonistas en la búsqueda de la canción y la poesía perfecta.
  • Página 8: La melancolía en “Quien lo probó lo sabe”: Un análisis de la vida sentimental y de las personas que influyeron en la construcción de los sonetos de esta sección.
  • Página 15: Características de la poesía de la sección “Quien lo probó lo sabe”:  Estructura poética, influencias, temple de ánimo y actitudes poéticas.
  • Página 19: Análisis del “yo melancólico” en “Quien lo probó lo sabe” como medio de reafirmación personal, literaria y artística de Joaquín Sabina, las influencias presentes en la sección y la melancolía en la carrera literaria y artística de Joaquín Sabina que ha originado la sección.
  • Página 21: Conclusiones.

 

Introducción:

            La obra poética de Joaquín Sabina siempre ha sido apreciada desde la musicalidad. Las letras llenas de sentimiento, de despecho, desesperación e ironía, lo han convertido en uno de los estandartes de una generación que está pasando o recién se está amoldando a la adultez y que aún mantiene recuerdos vívidos de su pasado juvenil.

En medio de este público nace la imagen de un poeta que se mantuvo irreverente durante muchos años, como el símbolo inalienable del hombre que maneja la palabra y la canción a su antojo, y así vive desaforadamente y sin límites en medio de excesos, drogas y damas de compañía. Sin embargo, a raíz de un infarto cerebral que lo llevó al borde de la muerte, Joaquín Sabina ha hecho un viraje en su carrera artística, convirtiéndose en una caricatura de su pasado e intentando volver lentamente a una tranquilidad añorada.

La sección “Quien lo probó lo sabe” es el punto crítico donde confluyen los instantes precisos, anteriores y posteriores, a su cambio radical. Es el instante donde deja de pensar en el rock con letras que bordean la protesta y la liberalidad, para pasar a una composición más elaborada y más melódica. Es la melancolía que aflora en este poeta y que provoca los estragos más grandes, pero a la vez, produce un cambio significativo y maravilloso para deleite de sus seguidores. Este análisis pretende ahondar en una pieza de la obra de Joaquín Sabina, la cual es fundamental si se quiere entender completamente al Genio de Úbeday su retorno a los escenarios con una propuesta totalmente distinta.

 

1. La Melancolía: Definición etimológica y clínica.

          Al hablar de melancolía, se puede considerar la vasta inclusión de denominaciones comunes o factores que pueden propiciar un estado de ánimo similar o cercano. O bien detenerse en el planteamiento y en el nacimiento etimológico del término, el cual proviene de la Grecia clásica, siendo más precisos: de los Tratados Hipocráticos,los cuales plantean que la melancolía era la conjunción del humor negro y de la bilis, la cual provocaba una enfermedad severa o un proceso creativo maravilloso e ingenioso.

Además, durante la historia, la melancolía ha sido el motor que desarrolla la gran mayoría de obras de arte y de creaciones literarias o poéticas, dado que este estado de ánimo se da en los procesos de quiebre y de aislamiento, o en conflictos sociales o personales; los cuales, valga la redundancia, están presentes en toda la historia de la humanidad.

Hoy en día, la melancolía es catalogada como un cuadro clínico/psiquiátrico (Organización mundial de la salud – Asociación Psiquiátrica Americana) en el cual se dan procesos de descenso del estado de ánimo, pesimismo, desesperanza y disminución de la motivación.

Según estudios médicos, es una subcategoría de la psicosis, lugar que se comparte con la esquizofrenia y la paranoia. Cabe resaltar que no es una depresión, ya que la depresión aparece como respuesta a situaciones externas o factores ambientales. La melancolía se hace presente mediante una alteración del organismo y puede darse sin necesidad de un factor externo.

Entrevista de Roberto Pettinato a Serrat y Sabina

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El Four Seassons de Buenos Aires fue el marco ideal para un encuentro cara a cara  sin desperdicios entre Sabina, Serrat y el conductor de El Show de la Noticia, Roberto Pettinato.

Concierto de Pancho Varona y Antonio García de Diego en Madrid

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Relato | La historia de un anti-Sabina

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Trato de preservar pequeños territorios conquistados en mi espíritu, basado en cosas que, a despecho de la corriente, no he hecho nunca: no he leído “Cien años de Soledad”; no me he comprado un teléfono celular; no he pisado la provincia de Córdoba. Tal vez no sean actividades censurables, pero pienso que luego de haber invertido tanto tiempo – toda mi vida – en no hacerlas, sería una pena, en algún momento, llevarlas a cabo. Sería como tirar los ahorros de toda una vida. Como perder un anti – récord. 

Uno de estos logros había consistido en que no me gustara Joaquín Sabina. No era una hazaña porque no debía hacer un gran esfuerzo; realmente no me gustaba. Su pose de vivaracho bohemio ganador me irritaba; su aspecto de no haberse bañado en una semana me producía cierta comezón desagradable; y su uso sin excepciones de la rima consonante me resultaba cargoso hasta más no poder (además, había leído en alguna parte, no me acuerdo dónde pero debía ser de alguna eminencia, que la rima consonante era de lo más burdo). En fin, practicaba mi anti – sabinismo con devoción y profesionalismo, y lo hacía bien. Todos éramos felices. 

Entonces, escuché el tema que compuso para la película “Torrente”. Lo acompañaba en la interpretación el actor Santiago Segura, que me caía muy simpático desde “El día de la Bestia”, y justificado por esta compañía, accedí a escucharlo. 

El tema no estaba nada mal, pero decidí que el mérito era de Segura, y me quedé tranquilo con esta explicación. Con los días, empecé a apreciar la habilidad con que estaba compuesto. Incluso la rima consonante no estaba, en este caso, mal aplicada –se trata de una canción humorística. Por último decidí que la interpretación de Sabina era competente y acompañaba a Segura con bastante gracia, pero siempre repetía para mis adentros “bueno, es sólo esta canción... Una le tenia que salir bien”. 

Luego, la zozobra: empecé a recordar las diversas canciones de Sabina con una semi sonrisa, hasta con nostalgia, aunque la época que extrañaba estaba sobrecargada de un odio visceral al cantautor, por lo que la tal nostalgia no podía ser más falsa. El verdadero horror llegó cuando, mientras intentaba comprar unos pantalones, escuché el acordeón inconfundible de uno de sus temas en una radio traicionera, y empecé a sentir deseos de acercarme y escucharlo con atención, para... No quiero decir esto... Es embarazoso... En fin... Para disfrutarlo. 

Por supuesto, hice lo que cualquier hombre de honor: me tapé los oídos y empecé a cantar muy fuerte “¡La, la, la, la, la, la, la, la!”. Luego salí corriendo. No he vuelto a comprar pantalones desde entonces. 

¡No quiero que me guste Joaquín Sabina! ¡Ya le hablé mal de él a mis amistades durante mucho tiempo! ¡Es un síntoma más de reblandecimiento y decadencia física y mental! ¡Pido la ayuda de la ciencia! ¡Debe existir algún psicofármaco sabina - bloqueante! ¡Algún tratamiento que incluya electroshocks, reflejos pavlovianos y científicos alemanes de pasado dudoso con brazos biónicos! ¡La eliminación quirúrgica del centro cerebral del gusto por Sabina! Por supuesto, me ofrezco con la entrega inerme del enfermo terminal; ¡Mi otra opción es encontrarme en un par de semanas comprando el disco “Física y Química”! 


Relato publicado por Vari Sabinera en Facebook

Ni yoga, ni polenta

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La Argentina

que yo amo es una mina

de curvas peligrosas,

la del tango,

la concheta sin un mango,

Borges, Fontanarrosa.

.

La porteña,

la morocha que te enseña

trucos que no se olvidan,

la de boca,

la bostera que se enroca

sangrando por la herida.

.

La confusa

psicobolche que me acusa

de no ser más su flaco,

la villera,

fashion victim, la primera

que me dijo: che, Joaco

.

La de Fito,

la de Andrés y la del grito

de Charly, de Spinetta,

la del pibe

que blasfema y sobrevive

morfándose otra anfeta.

.

La del Diego,

la de Evita y su alter ego

tan ciego en triste alcazar,

la de Eloy,

tan nostàlgica de Bioy,

de Gardel, de Cortázar.

.

Y las calles

con su magma y sus detalles,

su rabia y su quilombo,

con su gloria,

sus desmanes, su memoria

de Lula y de su bombo.

.

La que quiere

vacunarte cuando hiere,

ni yoga ni polenta,

la que ignora

los chantajes de la aurora

cuando abraza y afrenta.

.

La arbitraria

nocherniega y tabernaria,

tan nieta del espanto,

la impaciente,

la insensata, la vehemente

cómplice de mi canto.
.
El objetivo de Cuidad Sabina es brindarte toda la información actualizada (Novedades, Noticias, Poemas, Fechas de Conciertos, etc.) de Joaquín Sabina y sus músicos -Pancho Varona, Antonio García de Diego, Jaime Asúa, José A. Romero, Mara Barros y Pedro Barceló- en un marco de uso amigable, para lo cual contamos con un FORO, en el cual encontrarás gente de todas partes del mundo que comparten tu misma pasión.