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Escrito por Guido
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No faltará mi abrazo en este día resacoso de enseñas rojigualdas por tantas noches a nuestras espaldas y las que nos esperan todavía.
Condenados al gen de la osadía nuestro ángel Belcebú fue de la guarda, adictos a polleras tan Mafaldas, primaveras de Irene con sangría.
El menos venial de mis pecados, el favorito de mi corazón, el tron que en horas bajas necesito.
Mi autorretrato en el Museo del Prado, el Maradona de mi selección, ¡Gora el Atleti y Visca mi Panchito!
Para Panchito siempre, más que nunca.
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