Yo no tengo fans, tengo amigos y cómplices

¿”Muy personal” es un libro de pintura de cantante?

(Risas). Entre concierto y concierto de las giras largas, yo no puedo hablar para cuidarme un poco la voz y, entonces, yo sin hablar me desespero y en los hoteles tengo unos cuadernos donde voy escribiendo canciones, poemas y haciendo dibujos. De pronto la editorial Planeta quiso editar algunos de esos dibujos y yo tenía como 25 cuadernos. Entonces, hicieron una selección de cosas y sacaron trozos de diario, dibujitos y tal. Y eso no tiene más importancia que eso.

¿No son acaso estos trazos una suerte de confesión de una intimidad solitaria?

Sí, sí, es un onanismo (risas). El papel en blanco siempre es un reto para mí y la poesía o las letras de canción requieren de un momento de inspiración con un poquito más de magia, sin embargo un papel en blanco es un reto casi inmediato. Si tienes unos rotuladores de colores a mano, es muy fácil ponerse a hacer muñequitos.

Y si ponemos este libro en las manos de un psicoanalista, ¿le tienes miedo? 

Bueno, yo no lo pondría nunca porque diría barbaridades (risas). Prefiero gastar mi dinero en cuaderno y rotuladores que en psicoanalistas.

Lo decía para entender tus dibujos.

No creo que tengan mucho que entender, son dibujos en realidad bastante naif, de alguien que no pretende ser un pintor ni nada parecido. Son unos cuadernos sólo para que lo vean quienes están interesados en las canciones y quieran ver otro lado anecdótico de quien las escribió.

Tú has sido muy amigo de Rafael Alberti, ¿verdad?

Sí, de los últimos de 10 años de vida de Rafael.

Sí, alguna vez nos contó que se iban al Museo del Prado a las 4 de la mañana.

(Risas). No era el Museo del Prado, era la Real Academia. Al Museo del Prado Rafael le tenía mucho respeto y yo también.

Le mencionaba a Alberti porque él era poeta y dibujaba.

Hay muchos escritores que dibujan y algunos dibujan extraordinariamente bien. También hay cantantes que dibujan, hay unos dibujos preciosos de John Lennon, Luis Eduardo Aute, el cantautor español, pinta maravillosamente bien, hasta Dylan dibuja. Yo no pretendo ser ni más ni menos que un tipo que tiene unos cuadernos en blanco y se pone a dibujar. En esos mismos cuadernos escribo las letras de las canciones, a veces solo trocitos que nunca llegan a ser una canción. 

Sus dibujos tienen cierto humor, por ejemplo ese retrato de Eva Pezón.

(Risas). Bueno, vi una chica y de pronto se me ocurre Eva Perón/Eva Pezón. Son tonterías, son jueguecitos dadaístas, un poco surrealistas, pero no pretenden nada más que un juego, es decir,  ahí no hay mensaje alguno, solo es un juego, a pesar de lo que digan los psicoanalistas.

A propósito de eso le digo que pinta bastantes gallos y bastantes toros. ¿Es simbólico?

Yo, a pesar de que sea políticamente tan incorrecto, me gustan mucho los toros, soy muy taurino, soy amigo de toreros y voy a la plaza. Me gusta completamente la Plaza de Acho donde vi una vez a José Tomás. Y los gallos tienen mucho que ver con el alba porque yo antes siempre me acostaba al alba, ahora no. También tienen que ver con una revista que fundó Neruda que se llamaba Caballo verde para la poesía, un caballo verde que hay por ahí. Son todas cosas muy literarias.

Ah, ¿el gallo no era el artista rodeado de todas sus fans?

No, yo no tengo fans, no estoy en las redes sociales, no tengo ni siquiera teléfono móvil, soy analfabeto en internet. Yo me pongo un botín en el escenario sólo para ser alguien diferente del que va por la calle, que no tiene nada que ver con el que se sube al escenario. Yo no tengo fans, tengo amigos y cómplices.

Tengo amigos que por su culpa sus hijos se llaman Joaquín.

Pero diles por favor que no pienso pagarles el colegio a los niños (risas).

Estos dibujos también son autorretratos, hay autorretratos.

Imagino que uno tiene los mismos demonios y fantasmas para escribir, que para dibujar que  para cantar, entonces, inevitablemente van apareciendo los mismos temas. Pero igual que no quiero que los psicoanalistas me psicoanalicen, tampoco yo me voy a psicoanalizar (risas).

Parece bastante simpático y hasta irreverente el último dibujo en el que aparece Joaquín con el dedo del centro en alto.

Sí, pero también está en un tono de broma. No creo que nadie lo tome en serio (risas).

No digo que está mal, sino te retrata como persona.

Sí, supongo que sí.

Viene a Lima a ofrecer dos conciertos también.

Sí y estoy bastante emocionado porque será en un teatro, porque yo iba siempre al Jockey pero es un lugar un poco desolado, me va a gustar hacerlo en el teatro. También van a ser especialmente emotivos y llenos de nervios porque son los dos primeros conciertos de esta gira, que es una gira nueva, pero Lima es un lugar muy cerca de mi corazón.

El público siempre te aplaude, pero te critica haber ido a Israel. ¿Qué les tienes que decir a ellos, Joaquín?

Que no sean tan simplistas. Yo no canto para los gobiernos, yo canto para la gente y la gente que me invitó a Israel está absolutamente en contra del militarismo, del gobierno de Israel y de las masacres que están haciendo en Gaza. Son gente absolutamente contraria a eso y yo también. La gente es demasiado simplista y están muy bien los boicots de armas, los boicots políticos, incluso los boicots económicos; pero los boicots culturales no sirven para nada. Es mejor tender puentes que dinamitarlos.

¿En esta visita va a reunirse con Alfredo Bryce?

Espero que sí, siempre que voy lo veo y le llamo.

¿Entonces, les espera una barra en Barranco? 

Vamos a Barranco, pero también nos gusta mucho la cafetería inglesa del Country (risas).

¿Tiene alguna canción nueva para este concierto en Lima?

Estrenaré dos canciones, pero como son estrenos absolutos, ni grabadas están, no te contaré cómo son.

Pero dígame los títulos.

(Risas). Una se llama “Tú- yo” y la otra se llama “Ese no soy yo”.

larepublica.pe


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